miércoles, 17 de octubre de 2012

Comedia Cinematográfica


Desde sus inicios, ha sido el humor el principio cristalizador de los elementos que se despliegan en la Comedia. La sátira, la broma y la burla, se proyectan a mostrar lo grotesco y convencional de la vida humana y sus costumbres, modifica y desintegran sus normas y generan un estado de caos hilarante. 

El Hombre Mosca (1923) por Fred C. Newmeyer y Sam Taylor. 

Desde que el Cine forjó este género, se han ampliado las diferentes posibilidades para hacer reír al espectador, que a pesar de recurrir siempre a los mismos estereotipos, ha desarrollado diferentes “tendencias como la farsa, el vodevil, el sainete y la comedia sentimental”, las cuales son adaptadas a las convenciones del lenguaje cinematográfico que incide por lo general en la singularidad psicológica de personajes derrotados por situaciones caóticas, desfavorables o de confusión que, en la mayoría de los casos logran superar.


Viaje a la luna (1902) por George Méliès

Méliès utiliza distintos recursos cómicos. 

En síntesis, la Comedia se rige por dos principales indicadores: la inspirada en la vida real y sobrelleva las situaciones ejerciendo control y haciendo acto de poder, o la surreal en la cual se crea una realidad ficticia que entretiene en lo absurdo. 

Charlot cambia de oficio (1915) por Charles Chaplin

Precisar una definición para la Comedia Cinematográfica, sólo puede sustentarse a partir de su calificación como risible. Pero que es la risa, sino la explosión liberadora de la gracia que envuelven las situaciones que en el fondo preocupan, pero que se encuentran distantes. En el Cine, la risa se consigue mediante golpes de humor, que pueden ser visuales o verbales, y se denominan gags.

La Comedia mantiene el control de las situaciones dramáticas, pues la risa puede con todas las cargas emocionales. Además es subversiva, descubre las realidades escondidas, para ello, sabotea otros géneros, interviene en ellos y los ablanda, permitiendo así diversas impresiones cómicas en diferentes temáticas.

En sus inicios, lo visual domina el Cine, por ello es la acción física el centro de una escena cómica. Todo aquello que disturbe el habitual curso de una situación, genera humor: caídas, golpes, líos, persecuciones… generan risa al espectador distanciado del caos. Recibe el nombre de slapstick este tipo de filmes.

Con el inicio del Cine sonoro, la Comedia Cinematográfica tiende hacia el diálogo ligero y el juego de palabras, intertextualidad que lleva al espectador a reírse de la propia confusión que le genera los diversos sentidos que pueda a llegar a tomar los enunciados. Un claro ejemplo de ello tenemos Murder by death (1976) de Robert Moore. 



Lo absurdo se presenta en la Comedia como elemento que conduce lo increíble a lo creíble, el desarrollo de esta tendencia ha llevado por ejemplo al absurdo surrealista plasmado por los Hermanos Marx en películas como Una noche en la ópera (1935).


La comedia disparatada, de situaciones y de juego de palabras han sido dominantes en el transcurso de la Historia del cine, pero con directores como Woody Allen vemos que se ha llevado la comedia a un nivel intelectualizado en filmes como El dormilón (Sleeper, 1973)

La comedia al introducirse en algún género concreto como por ejemplo tragedia, drama o ciencia y ficción desarrolla mayores matices a la trama, los cuales al ser abordados con sarcasmo, generan vertientes como el caso del humor negro que trata de manera humorística aquellas situaciones pesimistas, relacionadas a temas como la muerte o la guerra. Muestra de ello, Ocho sentencias de muerte (1949) o ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964). Filmes como Pulp Fiction (1994) introduce elementos del humor negro pero no está establecida dentro de la Comedia.



¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964) por Stanley Kubrick

Otra de las vertientes de la Comedia son las parodias.  Pueden ser objeto de parodia las situaciones, personajes reconocidos o incluso alguna otra película. El jovencito Frankenstein (1974), Aterriza como puedas (1980) de Jim Abrahams y David Zucker, Scary Movie (2000). 

El jovencito Frankenstein (1974) por Mel Brooks

La comedia dentro de temáticas como romántica y festiva destacan los filmes como La novia era él (1949) de Howard Hawks, Sopa de ganso (1933) de Leo Mc Carey,  Las tres noches de Eva (1941) y Los viajes de Sullivan (1941) de Preston Sturges.

En la comedia cinematográfica destacaron los siguientes filmes: La viuda alegre (1934) y Ser o no ser (1942) del alemán Ernst Lubitsch;  Sabrina (1954), Con faldas y a lo loco (1959) o El apartamento (1960) del austríaco Billy Wilder.

En la actualidad, se podría decir que continúa el mismo tratamiento cómico, aunque progresivamente trivializado, el humor reaparece casi en todos los géneros cinematográficos, tornándose como el recurso más utilizado, incluso en géneros como el gore y terror. 

Blood Dinner (1987) por Jackie Kong

Lo que te horroriza y romantiza ahora te da RISA.